Una bolsa Maroni está hecha para acompañarte años. Estos son los cuidados básicos para que llegue ahí.

Cuidado Diario

Guárdala en un lugar seco, lejos del sol directo y de fuentes de calor. Si se moja, deja que seque al aire libre, nunca cerca de una fuente de calor directa. Para limpiarla, un paño suave y seco es suficiente en el día a día — evita productos de limpieza que no sean específicos para piel.

Cómo Guardarla

Guarda tu bolsa dentro del guardapolvos que te damos — es de algodón o mezcla de algodón, así que deja respirar la piel. Si vives en un lugar muy húmedo, evita guardarla dentro de bolsas de plástico; usa el guardapolvos, y si la humedad es fuerte, un pequeño absorbente de humedad dentro te va a ayudar mucho a mantenerla en buen estado. Evita sobrecargarla más allá de su capacidad, y si vas a guardarla por un tiempo, rellénala ligeramente para que mantenga su forma.

Manchas y Restauración

La piel cambia con el tiempo — no es un defecto, es parte de lo que la hace tuya. Si tiene alguna mancha, un paño suave humedecido con agua suele ser suficiente. Y si más adelante lo necesita, recuerda que la piel siempre puede restaurarse: repintarse, hidratarse, recuperar su color. Una crema corporal sin color, sin olor y sin alcohol, aplicada en una cantidad muy pequeña y esparcida sobre la piel una vez al año, puede ayudar a mantenerla hidratada — más adelante iremos sumando recomendaciones de productos específicos para piel.

¿Tienes alguna otra duda sobre el cuidado de tu bolsa? Escríbenos, con gusto te ayudamos.